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ANTI-PELAGIANISMO Y LA RESISTIBILIDAD DE LA GRACIA
(Parte 1)

Richard Cross

Autor: Raúl Jaramillo de Lira | 1 de agosto del 2017

 

Introducción

Cuando uno piensa en el debate entre la Soberanía de Dios y la responsabilidad genuina del
hombre,
comúnmente se presentan dos posturas con las cuales alguien puede identificarse, el

Calvinismo y el Arminianismo [1]. En general, estas perspectivas son caracterizadas por enfatizar

en la Soberanía de Dios y la Libertad del Hombre respectivamente.

Esta interminable discusión nos ha llevado a creer que en el corazón de este dilema se encuentran

distintos enfoques mediante los cuales los cristianos a lo largo de la historia han buscado

solucionarlo. Los Arminianos tienen un evangelio humanista y centrado en el hombre, mientras

que los Calvinistas se enfocan en Dios y su Gloria”, nos dicen algunos hermanos Calvinistas.

¿Es cierto eso? ¿El problema se encuentra en el enfoque con el cual nos acercamos a este asunto

en cuestión?  [2]

Antes de entrar en materia, debemos analizar las distintas presuposiciones con las cuales cada

perspectiva intenta resolver esta tensión. Una de las diferencias entre Arminianos y Calvinistas es su

definición de la libertad humana. Mientras los Arminianos se suscriben a una perspectiva filosófica

libertariana de la libertad, los Calvinistas, en general, al ser deterministas, se suscriben a una

definición compatibilista de la libertad. Este tema es crucial y debe aclararse antes de comenzar a

discutir las posturas, ya que en una discusión ambas partes pueden debatir por horas sin llegar a

ninguna conclusión, simplemente por el hecho de no tener los conceptos claros y bien definidos. A

partir de este punto cambiaré los términos de Arminiano y Molinista por Libertarianos y el de

Calvinista por Compatibilista. [3]

La definición más común de Libertad Libertariana con la cual se identifican algunos libertarianos, específicamente molinistas como Luis de Molina, William Lane Craig y Kenneth Keathley, es:

la libertad puede considerarse como opuesta a la necesidad. Así se dice que agente libre es aquel que, puestos todos los requisitos para actuar, puede actuar y no actuar, o hacer una cosa lo mismo que la contraria. [4]

El no estar causado a hacer algo por causas que no sea uno mismo. Es responsabilidad totalmente mía de cómo escojo y nada determina mi elección. A veces los filósofos llaman a esto “causalidad del agente.” El agente mismo es la causa de sus acciones. Sus decisiones están diferenciadas de los acontecimientos al azar al ser hechas por el agente mismo por razones que el agente tiene en mente. [5]

El libertarianismo es la perspectiva que dice que el agente moralmente responsable es en cierto sentido el origen de sus elecciones, y que las condiciones previas como las circunstancias no son el determinante final para ese agente. [6]

 

 

Algunos filósofos contemporáneos usualmente entienden por Libertarianismo a aquella posición que contiene los siguientes enunciados:

 

(L1) un agente actúa con libre albedrío, o es moralmente responsable por una acción, únicamente si la acción no está en última instancia causalmente determinada por cualquier cosa o ser fuera del agente.

(L2) un agente actúa con libre albedrío, o es moralmente responsable por una acción, únicamente si pudo actuar de forma contraria.

(L3) un agente actúa con libre albedrío, o es moralmente responsable por una acción, únicamente si su propio intelecto y voluntad son las causas únicas y finales de su acción [7].

Lo cual nos lleva al propósito de este artículo, ¿cómo funciona esto con respecto a la gracia de Dios? Los Compatibilistas creen en un monergismo estricto, Dios envía gracia irresistible [8] o efectiva a los individuos que él escogió de antemano, de manera que cuando esta gracia llega a ellos, son renovados y sus deseos son transformados, y así responden en fe a ese llamado efectivo de Dios. Nótese el adjetivo “efectiva”, es decir, si a una persona se le toca con gracia irresistible, esta necesariamente responderá en fe. Por lo cual, el compatibilista puede decir que todo es una obra y trabajo de Dios, no hay nada que el hombre realice en el proceso de salvación. Ciertos compatibilistas, al adoptar esta perspectiva monergista, comúnmente ven cualquier otra perspectiva que difiera de la de ellos como una perspectiva Pelagiana o sinergista.

Para responder a esta acusación, en esta serie me propondré a dar una reflexión de un artículo del Dr. Richard Cross [9] analizando esta acusación de parte de nuestros hermanos reformados. ¿Realmente cualquier postura que no presuponga la gracia irresistible cae dentro de la definición Pelagiana? ¿O es posible estructurar algún modelo verosímil que nos permita afirmar la resistibilidad de la gracia divina sin caer en el Pelagianismo?

Definiciones y Términos

 

Debemos ser muy precavidos con nuestras definiciones. He encontrado que los términos “pelagianismo” y “semipelagianismo” son usados sin conciencia del significado e implicaciones de éstos. El Dr. Cross define generalmente estas perspectivas en el siguiente párrafo [10]:

En el concilio de Orange (529) canon 9, todo acto bueno que hacemos es producido en nosotros por Dios…. La perspectiva condenada es que nosotros podemos causar nuestra propia salvación en cualquier sentido. [11]

Si leemos esto paralelamente con el canon 3, donde

 

Se condena la perspectiva de que la gracia de Dios puede ser conferida por invocación

humana”. [12]

 

Entonces podemos concordar con el canon 5 del concilio de Orange,

 

El canon 5 del Concilio condena la perspectiva de que el comienzo de la fe en nosotros

no es a través del trabajo del don de la gracia. Lo cual constituye un rechazo de la

perspectiva semi-Pelagiana, el comienzo de nuestra justificación es de nosotros,

no de Dios”. [13]

 

Tomando en cuenta esto, entendemos estos sistemas de la siguiente manera:

Pelagianismo: Nosotros somos la causa de nuestra justificación. [14]

Semi-Pelagianismo: Nosotros somos el inicio de nuestra justificación, pero no la causa de

nuestra propia justificación. [15]

 

Irresistibilidad de la Gracia vs. Pelagianismo

 

Una vez que entendemos estas perspectivas, me parece que podemos estar de acuerdo con el Dr. Cross cuando dice:

El Pelagianismo y la irresistibilidad de la gracia son lógicamente incompatibles. El problema surge ya que no es tan obvio si es posible rechazar el Pelagianismo y el Semi-Pelagianismo, mientras aún se mantiene la resistibilidad de la gracia”. [16]

 

Es decir, reconocemos que si la gracia es irresistible, entonces es imposible que nosotros seamos la causa de nuestra justificación [17] por lo tanto, el Pelagianismo es falso. Así también, si nosotros podemos causar nuestra propia justificación, entonces la gracia no es irresistible.

Si, ya sea, el Pelagianismo o el Semi Pealgianismo es verdadero, la irresistibilidad de la gracia es falsa.  

 

Sin embargo,

 

Si, ya sea, el Pelagianismo o el Semi-Pelagianismo es falso, no es necesario que la irresitibilidad de la gracia sea verdadera. [18]

 

Cross nos dice que si bien es fácil reconocer que la irresistibilidad de la gracia y el Pelagianismo o el semi-pelagianismo son mutuamente excluyentes, no es tan obvio concluir que si rechazamos la irresistibilidad de la gracia caemos necesariamente en estos sistemas. En otras palabras, rechazar la irresistibilidad de la gracia no es necesariamente abrazar el Pelagianismo.

“La resistibilidad de la gracia no implica aceptar ni el Pelagianismo ni el Semi-Pelagianismo”. [19]

En este punto Cross reconoce que ha llegado a un tema que al parecer aún se discute en círculos académicos. Tanto el Pelagianismo, como el Semi-Pelagianismo conllevan el concepto de causa en sus definiciones y no aclarar qué puede ser tomado en cuenta como una causa y qué no ha sido el origen de muchos mal entendidos cuando he debatido estos temas. Es por ello que Cross mismo reconoce:

 

“Es difícil determinar lo que es una causa suficiente para algún estado de las cosas así como también lo que sería aceptado como una inicialización de un proceso que resulta en cierto estado de las cosas. No pretendo exponer principios a favor de estos análisis, porque no estoy seguro que estos principios existan en todos los casos, sino que me baso en intuiciones. Estas parecen ser lo suficientemente firmes para soportar el peso que les estoy poniendo. Son la misma clase de principios considerados razonables y suficientes para los juicios morales que hacemos en la vida diaria. Pero dejaré la verosimilitud de mis intuiciones para ser juzgadas por el lector”.  [20]

Será la intuición misma la que nos indicará si algo puede ser contado como una causa suficiente para un estado de las cosas, en este caso, para la justificación de una persona.

Conclusión

El debate entre la soberanía de Dios y la libertad del hombre ha sido un dilema que la iglesia ha intentado solucionar desde varias perspectivas. Las presuposiciones filosóficas detrás de cada perspectiva han de ser definidas adecuadamente antes de entrar en la discusión del tema, ya que no hacerlo nos puede llevar a largas horas de discusión sin sentido y a formular argumentos hombres de paja contra la perspectiva opuesta.

El Calvinismo presupone una definición compatibilista de la Libertad, mientras Arminianos y Molinistas presuponen una definición libertariana de la libertad. Mientras el determinista al negar la libertad libertariana no tiene dificultad en afirmar un monergismo estricto en su perspectiva de la salvación, no ha sido claro para ellos si el libertariano puede afirmar la misma clase de monergismo al mismo tiempo que niega la irresistibilidad de la gracia. Sin embargo, hemos visto que si bien la implicación lógica de la afirmación de cualquiera de los dos (Gracia Irresistible y el Pelagianismo) implica la negación del otro, no es claro que la negación de uno implique la afirmación del otro.

En el siguiente artículo comenzaremos a analizar algunas posturas recopiladas por Cross que han sido sostenidas por algunos cristianos por medio de las cuales pretenden evadir las acusaciones de Pelagianismo o Semi-Pelagianismo.

 

[1] Sin embargo, se ignora el hecho que existen otras perspectivas que buscan solucionar el problema, como el Molinismo y el Teísmo Abierto. Personalmente, me identifico como Molinista y rechazo el Teísmo Abierto como una postura que atenta contra la Grandeza Máxima de Dios.

[2] El corazón del problema no está ahí. Es cierto que las presuposiciones que poseemos influyen en las conclusiones a las que llegamos pero, la diferencia entre Libertarianos y Compatibilistas no se encuentra en su perspectiva de la libertad del hombre, sino en su perspectiva del Amor de Dios. El Dr. Jerry Walls hace énfasis en este punto bastante bien al final de su conferencia ¿Qué está mal con el Calvinismo?

[3] En el siguiente link podrás encontrar una definición específica de cada uno. Tanto los Molinistas como Arminianos se suscriben a una perspectiva de Libertarianismo Suave. Los Calvinistas se suscriben a una perspectiva de Determinismo Suave o Compatibilismo. Los Teístas Abiertos son libertarianos fuertes. 

[4] de Molina, Luis. Concordia del Libre arbitrio; Disputa II. Traducción Antonio Hevia Echeverría. (2007). Pág. 46.

[5] Dr. William Lane Craig: http://www.reasonablefaith.org/spanish/El-Libre-Albedrio#ixzz4OQWUbwfM

[6] Keathley, Kenneth. Salvation & Sovereignty:A Molinist Approach. Ed. B&H Publishing Group (2010) Pág. 54.

[7] Stump, Eleonore. Agustine on free will. Cambridge University Press, (2006). Eleonore hace un breve estudio de la posición de Agustín con respecto a la gracia y el libre albedrío. Pero nos indica que no todos los filósofos están de acuerdo que el Libertarianismo debe afirmar necesariamente (L2). La posición que afirma las tres declaraciones será conocida como Libertarianismo común (Common Libertarianism) mientras que la posición que afirma meramente (L1) y (L3) será llamado Libertarianismo Modificado (Modified Libertarianism); está fuera de los propósitos de este escrito argumentar a favor de cualquiera de estas dos proposiciones, el lector es libre de identificarse con cualquiera de ellas.

[8] Para ver una refutación de la doctrina de la gracia irresistible, visita el siguiente link. “Los Pétalos Caen: Por qué el Calvinismo es Imposible”. “Los Pétalos Caen” es una serie que consta de cuatro artículos que puedes encontrar aquí.

[9] Recomiendo ampliamente leer el artículo completo. Solo inglés.

[10] A menos que se indique lo contrario, estas definiciones serán las utilizadas a lo largo del artículo.

[11] Cross, R. Anti-Pelagianism and The Resistibility of Grace, Faith and Philosophy Vol. 22. Núm 2, Abril 2005. Pág. 200.

[12] Ibíd. Citado por Cross.

[13] Ibíd.

[14] Ibíd.

[15] Ibíd.

[16] Ibíd. Pág. 199

[17] El autor usará justificación como un sinónimo de salvación, pero no afirma ninguna teoría particular de la justificación. Únicamente le interesa cómo se obtiene la justificación, no en lo que consiste. Así como tampoco adopta teoría alguna acerca de la redención. Ni las teorías que ligan la justificación con la redención.

[18] Representación en simbología lógica:

“Si, ya sea, el Pelagianismo o el Semi Pealgianismo es verdadero, la irresistibilidad de la gracia es falsa”.

(P v SP)               ¬ IG  

“Si, ya sea, el Pelagianismo o el Semi-Pelagianismo es falso, no es necesario que la irresitibilidad de la gracia sea verdadera”.

¬ (P v SP)               ¬ ◻IG  

 

En donde:

P: Pelagianismo.

SP: Semi-Pelagianismo

IG: Irresistibilidad de la Gracia.

[19] Ibíd. Pág. 199

[20] Ibíd. Pág. 200

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